Sequía en Córdoba afecta a varios animales

Siendo Córdoba uno de los departamentos más afectados por la sequía en lo que va de este 2020, animales como el mono aullador, la iguana, los armadillos, las hicoteas, las babillas, ardillas y aves; pasan por una situación devastadora debido a la peor sequía en los últimos 15 años, donde intentan sobrevivir buscando las escasas reservas de agua que quedan en la región rural de Lorica.

La actividad humana y el cambio climático conforman una combinación que altera el curso natural del planeta tierra y atenta no solo contra la especie animal sino también con los seres humanos que necesitamos  de ella para alimentarnos. Lo primero apunta a un aumento del rendimiento económico y a los hábitos de consumo sin tener en cuenta el medio ambiente y lo segundo responde a leyes de la propia naturaleza que el hombre no puede controlar.

Éver Delgado Moreno, presidente de la Junta de Acción Comunal de Providencia, señaló que no quedaba nada para que coman los animales, y además admitió que aunque sea increíble, actualmente se vive una tragedia que no ha sido dimensionada por el estado; del mismo modo, se agrega a esta preocupante situación que la producción lechera ha decaído y los pastos de las fincas se han muerto, lo cual incrementa los precios de la carne, el queso y sus derivados.

Las circunstancias ambientales como se ha visto en otras oportunidades, afectan también al sector económico y social de la población nacional e internacional, pues con este fenómeno se ha provocado alarma y el pánico entre los habitantes y entidades ambientales debido a que las escasas reservas de este territorio se encuentran bajo dominio de particulares que evitan ser asediados por los animales instalando trampas o haciendo encerramiento de sus propiedades.

Del mismo modo, se señala que en lo que va de la sequía de este año 2020, la asociación ganadera no ha reportado muerte de bovinos, sin embargo, piden a las autoridades que no se baje la guardia, pues temen que se repitan las circunstancias ocurridas en el verano del 2019, cuando la asociación tuvo un registro de alrededor de 50 mil animales muertos por falta de forraje y agua. Este es un llamado a la acción por parte de particulares y de entes gubernamentales, puesto que hay muchos otros ríos menores y arroyos que han dejado de aportar sus aguas, y que finalmente repercute en una disminución de este afluente en toda la cuenca que afecta a todos los seres vivos que allí se movilizan.

Por: Luisa Arango – Comunicadora Social y Periodista (UPB)

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