Con selvas húmedas, bosques inundables, matorrales y vegetación herbácea de sábana amazónica; la Sierra de la Macarena hoy es punto de preocupación nacional, pues en los últimos días ha sido protagonista de incendios que han dejado una degradación ambiental casi irreparable en este territorio.
El pasado mes de febrero se presentó un incendio aparentemente provocado por seres humanos, para controlar las llamas, se enviaron 12 unidades de Bomberos, 8 de la Defensa Civil y 4 voluntarios Guías turísticos apoyados por el Ejército. La comunidad también estuvo presente ayudando con el traslado del personal de organismos de socorro en sus vehículos. Este desgarrado incendio, consumió cerca de 220 hectáreas de vegetación, dejando como consecuencia una afectación nación ambiental, turística y sostenible.
Sin embargo, este no ha sido el único problema que aqueja la Sierra de la Macarena, la desaparición del bosque para dar paso a actividades con un grave impacto ecológico; la quema y la tala de miles de hectáreas; la apertura de vías sin criterio ambiental y el secamiento de fuentes hídricas tienen en serio peligro la sostenibilidad de este punto turístico tan importante para el país.
Siendo un ícono de la conservación y de turismo ecológico, la Sierra de la Macarena ha sido tema de debate, ya que se han tomado medidas oficiales con el fin de detener la destrucción de la Reserva de La Macarena, las cuales han sido promovidas a partir de dos pretexto, conocer a ciencia cierta lo que hay en esta zona y que la ocupación por parte de los agricultores es un proceso consumado e «irreversible» que ha generado, en favor de los ocupantes, derechos sagrados e imposibles de ignorar.
Dicho lo anterior, el problema fundamental continuará radicando en esta zona, hasta que no se tome una conciencia con acciones eficientes y eficaces, y cuando los motivos y las razones de tipo moral sean coherentes con el quehacer del ser humano, pues sabemos que estos pesan considerablemente más que los mismos hechos.
Por: Luisa Arango – Comunicadora Social y Periodista (UPB)
Fuentes utilizadas:
https://revistas.unal.edu.co/index.php/revistaun/article/viewFile/12051/12667